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Entrega número 48
Postludio. José Mª Yturralde
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Ars Citerior

Virgilio Vallmajó. Biografía

Virgilio Vallmajó. Biografía

VALLMAJÓ, Virgilio (Olot, Girona, 1914 – Toulouse, Francia, 1947). De formación autodidacta, Vallmajó nació en Olot, donde debió conocer su famosa escuela de paisaje, de espíritu naturalista, y pronto se trasladó a Barcelona, donde frecuentó a los vanguardistas y a los cubistas, impregnados en algún caso del viejo espíritu de “Els Quatre Gats”. No se sabe mucho de aquellos años iniciales, salvo su pulsión apasionada y auténtica por la pintura. La Guerra Civil lo sorprendió en Madrid; trabajó en labores de propaganda para la causa republicana y pronto se integró en la Federación de Anarquistas Ibéricos. Exiliado en 1939, logró llegar a París tras pasar por los campos de prisioneros de Argelés-sur-Mer. Allí entró en contacto con personajes claves en su trayectoria: otros pintores del exilio, el escritor Jaime Sabartés y, sobre todo, Picasso. Se intercambiaron retratos, y el malagueño le ayudó a profundizar en la pintura y debió sugerirle algunos caminos para su evolución. En París inició la búsqueda formal de un cubismo analítico que se transformará pronto en un análisis sobre la abstracción geométrica. Nunca dejó de ser un artista sobrio, poco amigo del artificio, con aspiración a la esencialidad. Había bebido de las corrientes de vanguardia, y también conocía y había asimilado la obra de artistas como Malevich, Kandinsky o Mondrian. Por estos años dará a conocer su obra neocubista por primera vez en la “Exposición de Pintores de la España Libre”, en la galería Castelucho de París. Sin embargo, fue un creador enfermo, escaso de recursos, que viajaba de ciudad en ciudad. El estallido de la Segunda Guerra Mundial le llevó a abandonar la capital. Recorrió Colliure y Vermeille y se asentó en Toulouse, logró exponer sus dos series “Naturalezas muertas” y “Paisajes del Mediterráneo”, pero finalmente murió a los treinta y tres años, acuciado por la tuberculosis. Dejó, en el interior de un granero, alrededor de cien obras en casi todos los soportes: mantas y sábanas, óleos, papeles, tablas y cartones. Esa producción era la escritura de un artista, los trazos, los símbolos y los objetos de un creador que murió demasiado pronto. Actualmente está representado en el Museo Patio Herreriano de Valladolid y el Museu Memorial de l’Exili de la Jonquera (Girona), entre otras colecciones.

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