Leyendo cuadros. Mirando historias


>> Listado de todos los relatos publicados 

Entrega número 48
Postludio. José Mª Yturralde
José Mª Yturralde
Postludio
VER

Documentos de introducción
 Introducción de Javier Martín 
 Introducción de Ana Álvarez 
 Listado de autores 

Login

Ars Citerior

Mirar un cuadro de Joan Hernández Pijuan: Petit blanc i arbre

Joan HERNÁNDEZ PIJUAN

(Barcelona 1931- 2005)

 www.hernandezpijuan.org/ 

 

            joan hernandez pijuan.petit blanc arbre.mirar un cuadro.colecccion ars citerior           

Petit blanc i arbre. 2002.

Óleo sobre lienzo.

27 x 41 cm.

 

Joan Hernández Pijuan perteneció a una generación de pintores que se encerraban diariamente a trabajar en su estudio. En palabras del propio artista, era el acto de “no desertar”, y gracias a ello la obra legada es cuantiosa y de alta calidad. Su obra no fue nunca “fácil”, y aunque ahora es reconocida y amada por muchos, pasaron largos años considerándosele un pintor “raro”. Algo que el gran mecenas Fernando Zóbel le apuntaba en la ciudad de Cuenca en los años sesenta: “tu obra sólo interesa en España a dieciséis personas”, entre las que se encontraba el fundador del primer museo de arte abstracto español, quien le definía como “limpio, sutil, riguroso, cerebral y elegante”.

La evolución pictórica de Hernández Pijuan fue un discurrir de cambios y progresos, sin rupturas, y de este modo sus creaciones fueron mejorando con cada una de sus investigaciones sobre el espacio, la luz, el color y la materia, bajo el rigor que él mismo se impuso, al eliminar todo lo que consideraba accesorio. Por ello, no podemos dejar de ver puntos de conexión con la pintura tradicional china. La importancia del concepto del vacío dentro del espacio pictórico y el tratamiento del paisaje, no como una representación objetual sino como un elemento referencial sensible, son dos aspectos comunes en ambos discursos plásticos. Sus obras no están concebidas para darnos soluciones, sino para plantearnos preguntas.

En Petit blanc i arbre, el pintor utiliza signos habituales en sus obras de esa época: el árbol metido dentro de un espacio que bien podría corresponder al patio de la finca de Folquer.

Javier Martín

 

Powered by Bullraider.com