Leyendo cuadros. Mirando historias


>> Listado de todos los relatos publicados 

Entrega número 48
Postludio. José Mª Yturralde
José Mª Yturralde
Postludio
VER

Documentos de introducción
 Introducción de Javier Martín 
 Introducción de Ana Álvarez 
 Listado de autores 

Login

Ars Citerior

Entrega 001. Juan Cuellar. Mar en calma

Adjuntos:
Descargar este adjunto (Mar en calma. Juan Cuellar.pdf)Mar en calma. Juan Cuellar.pdf[ ]384 Kb

 

 

Leyendo cuadros. Mirando historias. 

 
  

1ª entrega

 

 

 

 


En el presente proyecto queremos estrechar los lazos entre dos artes tantas veces unidas: la pintura y la literatura. Un total de cincuenta i ocho obras pertenecientes a la colección Ars Citerior, han inspirado otros tantos relatos.

Las piezas elegidas pertenecen no solo a lo que podríamos llamar nueva figuración, sino que también se han incluido obras plenamente abstractas. Son el punto de partida para describir unos recuerdos o, en otros casos, reflexionar sobre ciertos aspectos, como la libertad, la amistad, la enfermedad o la muerte.

El germen de este proyecto surge con motivo de la observación por primera vez de la obra de Juan Cuellar Mar en calma, a la que seguiría Encerrad la hierba de Sara Quintero. Ambas sugerían una reflexión sobre cuestiones importantes, como el equilibrio psíquico y la libertad respectivamente. Posteriormente me detuve a pensar que ante ciertos cuadros surgían en la mente, de manera instantánea, una serie de  recuerdos o de cuestiones que eran inherentes al ser humano y por lo tanto transferibles a  otros observadores.

También he visto reflejados en algunas obras ciertos valores que considero importantes: la honestidad en La lámpara de Diógenes de Fernando Zóbel o en Y no queráis tocar nuestros umbralesde Eusebio Sempere, y  la amistad en Little Palm XV de Hugo Fontela, Amigas en la playa yMonumento a Man Ray en las salinas de Tombuctú de Dis Berlin.

En otros casos me han inspirado los miedos y las fobias: el miedo a lo desconocido en Paseo de sombras de José Vicente Leguey, Paseante al atardecer de José Luís Fajardo o  Invención nº 31 de Guillermo Pérez Villalta; el miedo a la soledad y el abandono en  Kungs Parken 2 de Miguel Galano yDoble ausencia de Antonio Rojas.

Un tema en ocasiones recurrente en varios de estos relatos, es la figura del coleccionista, la del conservador de arte o la de las personas que reciben el legado de la creación de los pintores tras su muerte, aspectos de estas figuras podemos observar en  las obras Los coleccionistas de Víctor Cámara, Astilleros de Venecia de Damián Flores, Primrose en su jardín de Alfonso Fraile, Caja IV de Fernando Martín Godoy, Tombe  de José Miguel Pereñíguez o en el gouache sin titulo de Salvador Victoria.

También están representados temas de actualidad como la pérdida de los bienes que se poseen enLa abadía o el cierre de museos por falta de recursos económicos en La Moma.

El punto final de este proyecto literario y pictórico, llegó con la obra de Guillermo Lledó: Pintura 15, una superficie blanca sobre la que todo está por escribir.

Aunque en un principio no había intención de que estos relatos viesen la luz más allá de un circulo restringido de amigos alguno de ellos pintores, a los que de manera esporádica les iba remitiendo algún que otro de los relatos, el paso de los meses me hizo reflexionar sobre la posibilidad de realizar una exposición con las obras y  los textos, algo que queda pendiente para un futuro mejor.

Tras finalizar el relato numero cincuenta y ocho, me di cuenta que este proyecto que entre varios decidimos llamar Leyendo cuadros. Contando historias, había finalizado, al menos en su parte narrativa. Por otro lado gracias a la opinión de varios de los autores de las obras que me habían inspirado, decidí hacerlos públicos a través de esta  web que tanto apoyo está recibiendo por parte de todos.

Con una cadencia quincenal se irán publicando, el orden seguirá los parámetros siguientes:

1º- Mar en calma. (Juan Cuellar). Por ser el que inspiró esta idea.

2º- Encerrad la hierba. (Sara Quintero) Por ser el segundo en orden de relatos.

3º- Homenaje a Man Ray en las salinas de Tombuctú . (Dis Berlin). Por tratarse de un cambio en el tipo de relato, siendo una novela historiada en homenaje a un buen amigo al que hacia más de dos décadas que no veía y también en agradecimiento a la amistad que me ha brindado Dis Berlin en estos últimos años.

4º- Sin titulo. (Francisco Farreras). Por ser la primera obra no figurativa sobre la que escribí uno de los relatos.

5º- La Moma y el microprocesador.( Pep Garro). Por tratar uno de los temas actuales en el  mundo del arte, como es el cierre de museos y fundaciones.

Cada uno de estos textos irá acompañado de un comentario realizado por un especialista, un conocedor del tema que se trata o simplemente un amante de la pintura.

A partir de aquí se irán sucediendo el resto con la misma cadencia de dos semanas, esperando en todo momento poder ofrecer la imagen de la obra junto al texto, siempre que no haya impedimentos legales para hacerlo y con la autorización del pintor si es posible.


Gracias a todos los que habéis apoyado este proyecto.

Javier Martín

Enero 2013


Presentación

Ana María Álvarez Fortes

LEYENDO CUADROS. MIRANDO HISTORIAS.

El papel del coleccionista

 

Coleccionar es reunir objetos, artísticos  o no, relacionados por un denominador común más o menos definido. En el caso que nos ocupa, la publicación que presentamos tiene su origen en los fondos de la colección Ars Citerior, caracterizada por reunir un amplio panorama de la creación plástica española, pintura -principalmente- y escultura –en menor medida-, desde mediados del siglo XX hasta nuestros días. Podemos decir, sin temor alguno a equivocarnos, que la labor de reunión de piezas que conforman esta colección es consecuencia de una pasión, que se ha ido construyendo y enriqueciendo a lo largo del propio acto de coleccionar.

Un coleccionista es una persona singular, capaz de comprometer sus recursos y su tiempo para conseguir el deleite de la posesión de una obra y el placer estético que ésta proporciona. La colección es el producto de la toma de decisiones, muchas veces arriesgadas, y siempre independientes, libres de las estrategias y servidumbres que operan en las instituciones (a menudo, el criterio de adquisición de las instituciones museísticas y centros de arte depende más de factores políticos o personales que de factores estéticos, culturales o sociales). El coleccionista es, por tanto, con todo el sentido de la palabra, un autor que moldea una historia del arte propia. En este sentido, toda colección tiene, o debería tener, un discurso coherente[1].

Pero es que el coleccionista, además, tiene un papel esencial en la Historia del Arte – “con mayúsculas”- y en la formación del gusto estético. Ello es especialmente evidente cuando fija su atención, e invierte sus recursos económicos, en artistas jóvenes o en creadores cuyas propuestas no han sido asumidas por determinados mercados del arte o por los circuitos de exposiciones de las instituciones públicas, muchas veces más preocupadas por seguir las modas, programando, por ejemplo, grandes exposiciones espectáculo, que acaparan la atención de los medios, que por cumplir con uno de sus papeles más fundamentales: el de ser agentes activos en la tarea de fomentar, promocionar, difundir y divulgar la creación artística contemporánea.

Por definición, ya lo hemos apuntado, el coleccionista es una persona dispuesta a asumir riesgos. Lo podemos ver en la selección de Ars Citerior, donde, junto a nombres tan reconocidos como Francisco Farreras, Eusebio Sempere, Gustavo Torner, Vicente Vela o Fernando Zóbel; encontramos a pintores jóvenes y no tan jóvenes que, en muchos casos, todavía no han traspasado la puerta de los museos. Cabría resaltar aquí una característica que se da a menudo entre los coleccionistas: la pasión de ser testigos de la sociedad en la que viven y de lo que se está creando en el seno de dicha sociedad. Quizá uno de los paradigmas de esta forma de entender el coleccionismo nos la da Javier Martín, conservador de la colección Ars Citerior, al comentar la figura del coleccionista italiano Giuseppe Panza (1923-2010), quien “consideraba que el arte hace visible el espíritu de su época: su acercamiento al arte más reciente debe entenderse como una búsqueda de las razones y urgencias que subyacen en la vida del hombre contemporáneo. Profundamente preocupado por los problemas de un siglo tan lleno de luces como de sombras, y con un claro anhelo de trascendencia, le influyó en su manera de ver la vida tanto la guerra mundial como el crecimiento y desarrollo de algunas de las ciudades norteamericanas que conoció en sus viajes”[2]. Panza, uno de los primeros coleccionistas de Tapies, supo ver en el arte norteamericano de los años cincuenta al setenta del siglo XX una de las expresiones más genuinas de la contemporaneidad. Años más tarde, en la década de los noventa del pasado siglo, algunas de las piezas que había conseguido reunir fueron adquiridas por museos como el MOCA de Los Ángeles o el Guggenheim de Nueva York.

El artista, por su parte, encuentra su sentido en el coleccionista, no sólo como destinatario de su obra, sino porque entra en una historia a que da lugar la mirada del otro. El coleccionista reúne las obras porque tratan de temas que le interesan, porque le dicen algo, le proponen nuevas búsquedas, le plantean nuevas cuestiones o le aportan nuevas perspectivas. La obra de arte, como señalaba en una entrevista el ya citado Narcís Pujol, es un “objeto sensible”, que provoca emoción. Y la colección, al fin y al cabo, es una expresión de la intimidad del coleccionista, una proyección del propio individuo que reúne y selecciona.

En la publicación que presentamos esa proyección se ha hecho palabra. Leer cuadros y contar historias es lo que hace su autor. Los recuerdos, los miedos, los ideales, la sensación de pérdida, el paso del tiempo, el futuro incierto o la propia pasión del coleccionista son lecturas a partir de una pulsión, de una emoción, de una historia que la obra plástica ha despertado en el observador.



[1] Recomiendo consultar al respecto el blog del coleccionista Narcís Pujol Vallvé:http://pensandoenarte55.blogspot.com.es .

[2] Conferencia ¿Cuándo podemos hablar de colección, cuándo de coleccionista? Dictada en la presentación de la exposición 30 pintores de una generación irrepetible. Museo Salvador Victoria (Rubielos de Mora), 24 de marzo de 2012. Consultada en: www.javierbmartin.com.

Lista de autores

 

ALBANO  Hernández (Ávila, 1988)

BALART, Waldo (Banes, Cuba, 1931 )

BARBADILLO, Manuel (Cazalla de la Sierra, Sevilla, 1929-Málaga,2003)

CÁMARA, Víctor (Montpellier, Francia, 1973)

CARRATALÁ, Calo (Torrent, Valencia, 1959)

CASADO, Julián (Aranjuez, Madrid, 1928)

CAVADA, Ricardo (Pontejos, Cantabria, 1954)

CUÉLLAR, Juan (Valencia, 1967)

DIS BERLIN (Ciria, Soria, 1959)

ESTIRADO, Eutiquio (Hellín, Albacete, 1956)

FAJARDO, José Luís (La Laguna, Tenerife, 1941)

FARRERAS, Francisco. (Barcelona, 1927)

FERNÁNDEZ PERA, Juan Manuel (Madrid, 1943)

FERRER Y MARTORELL, Robert (Valencia, 1978)

FLORES, Damián ( Acebuche, Cáceres, 1963)

FONTELA, Hugo ( Grado, Asturias, 1986)

FRAILE, Alfonso (Marchena, Sevilla, 1930 - Madrid,1988)

GALANO, Miguel (Tapia de Casariego, Asturias, 1956)

GARRO, Pep (Elche, Alicante, 1960)

GÓMEZ PERALES, José Luís (Madrid, 1923- Buenafuente del Sistal, Guadalajara, 2008)

GONZÁLEZ SAINZ, Emilio (Torrelavega , Cantabria, 1961)

HERNÁNDEZ PIJUAN, Joan (Barcelona 1931-2005)

IGLESIAS, José Maria.( Madrid 1933-2005)

LEGUEY, José Vicente (Elche, Alicante, 1951)

LIDÓ RICO (Yecla, Murcia, 1968)

LLEDÓ, Guillermo (Madrid, 1946)

LORENZO, Antonio (Madrid, 1922-2009)

MACARRÓN, Rafael (Madrid, 1981)

MARTÍN GODOY, Fernando (Zaragoza, 1975)

MAZARÍO, José Luís (Castel de Cabra, Teruel, 1963)

MENDOZA, Tomás (Cartagena, Murcia, 1974)

MIRÓ, Antoni (Alcoy, Alicante, 1944)

MUNUERA, Nico ( Lorca, Murcia, 1974)

PERALTA, Chema ( Madrid, 1965)

PEREÑÍGUEZ, José Miguel (Sevilla, 1977)

PÉREZ VILLALTA, Guillermo (Tarifa, Cádiz, 1948)

PETERS, Ana (Bremen, Alemania,1932- Denia, Alicante, 2012)

PISA de la, Águeda (Palencia, 1942)

QUINTERO, Sara (Madrid, 1971)

ROCAMORA Cardona, Jaume (Tortosa, Tarragona,1946)

ROJAS, Antonio (Tarifa, Cádiz,1962)

ROMERO, Javier (Elda, Alicante, 1962)

SAENZ, Beatriz (Logroño, 1931 – Alicante, 2011)

SEMPERE Juan, Eusebio (Onil, Alicante, 1923-1985)

TEIXIDOR, Jordi (Valencia, 1941)

TORNER, Gustavo, (Cuenca, l925)

URBÁN, Ramón (Elche, Alicante, 1958)

VELA, Vicente (Algeciras, Cádiz, 1931)

VERBIS, Daniel (León, 1968)

VICTORIA, Salvador (Rubielos Mora, Teruel, 1929 - Madrid,  1994)

YTURRALDE, José María (Cuenca, 1943)

ZÓBEL, Fernando (Manila, Filipinas 1924 - Roma, Italia, 1984 )


 

Dedicatoria

A quienes han apoyado este proyecto, y a las personas que reconocerán parte de mí en estos textos.

Agradecimientos

A mi hermano, por la supervisión de los textos, y también por haberme enseñado desde siempre el camino de la buena música y la buena literatura. A Anna Alvarez, por su texto de introducción y la revisión de los relatos que integran el proyecto. A Pep Garro, por su entusiasmo y apoyo en cuestiones informáticas. A José Luís Martínez, por la idea para el título de este proyecto. Y, por fin,  a la colección Ars Citerior y a todos los pintores aquí representados por permitirme acercarme a su obra.


 

Mar en calma.

Juan Cuellar. 2004.

 

leyendo cuadros mirando historias. coleccion ars citerior. juan cuellar. mar en calma

(imagen gentileza del artista)

 

Como cada final de mes, puntual a la cita con su psiquiatra, se presentaba el paciente con la  intención de conseguir una nueva receta de fármacos que le aliviase de esa agitación-confusión que padecía frecuentemente desde hacía ya algún tiempo, sin saber cuál había sido la causa desencadenante. Para descubrirla, estaba dispuesto a pasar los treinta minutos del interminable interrogatorio del médico y en el que, sesión a sesión, iba perdiendo la fe.

Nada más salir de la consulta, corría desesperadamente a la farmacia más próxima, para adquirir y tragar de manera compulsiva una de aquellas cápsulas que le daban la calma y descanso deseados, aunque solo fuera por unas horas.

En el interior de su mente había constantemente un mar agitado, totalmente ocupado por pensamientos obsesivos, que no le dejaban reflexionar sobre ninguna otra cosa. A los pocos minutos de la ingestión, comenzaban las aguas a amansarse y volvía a contemplar una imagen surgida en su mente hacia tiempo, la de un  árbol  cercano a la  orilla del mar, un árbol que le servía como soporte para no resbalarse y caer al agua. Al  tiempo tomaba  conciencia de un horizonte claro representado por una montaña, que le transmitía seguridad y confianza en el futuro.

Sin embargo sabía que por el momento solo la cápsula le servía como elemento de flotación para poder llegar a la otra orilla. El miedo siempre estaba presente, pues sabía muy bien que la vida media de esa cápsula en el mar no era superior a las doce horas, y tenía que estar preparado para, llegado el momento, tener un nuevo comprimido para echarlo al agua antes de la agitación, y así evitar que volvieran a aflorar los pensamientos obsesivos.

Pero, por ahora tranquilo, el mar está en calma.

 Javier Martín.


Comentario

En esta obra Juan Cuellar nos muestra toda la información desde el primer momento: un tranquilo remanso de aguas, con la extraña presencia de una cápsula en el plano central, domina a todos los demás elementos compositivos. Por este motivo, o por el de mi profesión, creo que el texto que le acompaña nunca hubiese podido ser muy distinto. Tal vez el diagnóstico de la enfermedad variase, pero la patología obsesiva está cada vez más presente en nuestra sociedad, es un modo de intentar dominar el entorno, y solo en ésta última circunstancia podríamos prescindir de la cápsula como elemento de flotación-salvación para nuestra mente.

 A.V. 

Psiquiatra.

Powered by Bullraider.com