EXPONE: FERNANDO MARTÍN GODOY

    EXPONE: FERNANDO MARTÍN GODOY


    Por Javier Martín

     

    Expone Fernando Martín Godoy
    (Fotografía: Alberto del Castillo)

     

    Fernando Martín Godoy (Zaragoza, 1975) ha inaugurado el pasado 26 de agosto la exposición Aventuras poligonales en la Galería Siboney, en Santander.

     

    ¿A qué se debe el título de la exposición: Aventuras poligonales?

    A menudo me gusta utilizar una técnica de mi paisano Luis Buñuel, que ponía a algunas de sus películas un título muy atractivo que no tuviera nada que ver con el contenido de las mismas, como en El ángel exterminador o El discreto encanto de la burguesía. Produce un efecto muy potente, como una pátina que le aplicas a tu trabajo en el último momento para velarlo de alguna manera, un misterio añadido. Me gusta mucho el tema de los títulos. En mi caso hay también una influencia del mundo de la música, como si cada proyecto fuera un disco y cada obra una canción o una parte de una suite. Normalmente busco una palabra o un título corto que haga una referencia tangencial al proyecto que estoy presentando sin describirlo, como Rescate, Capítulo o Los días blancos. La verdad es que a veces sí quiero dejar entrever algo del contenido, pero sin que comprometa la experiencia del espectador y sin contar gran cosa. Este caso puede que el título sea un poco más directo: la geometría es el eje principal de la exposición y me he puesto más literal. El recorrido que se genera entre las diferentes series puede ser un juego poligonal. Y también es literal lo de aventuras, porque hay series nuevas en las que estoy experimentando con nuevos elementos. Aventuras poligonales  me sonaba como a libro de viajes imposibles.

     

    Infinite cathedral X.  2016
    Collage sobre papel, 20 x 19 cm.

     

     

    ¿Cómo plantea esta exposición?

    Normalmente en cada exposición presento un proyecto específico, aunque sea un work in progress suele tener un sentido como conjunto cerrado y suele estar pensado para el espacio en el que se va a exponer. Aquí, en cambio, he querido mostrar varias de las series en las que estoy trabajando y las relaciones entre ellas. Así que hay diferentes series y técnicas: collage, tinta china sobre papel y pintura. Partía de la idea de un conjunto de piezas delicadas y de pequeño formato. El espacio de Siboney en Santander es muy bonito y se presta a crear instalaciones de gran intensidad, como si tuviera la propiedad de concentrar la energía. Me parecía interesante juntar varias líneas de trabajo para comprobar cómo se comportan al ser expuestas juntas. Mis proyectos suelen salir del trabajo con los materiales en el estudio, no de una idea preconcebida, y a partir de la práctica se van articulando. En principio pensaba exponer sólo los collages, pero una tarde en el estudio me puse a repasar piezas de diferentes series y me di cuenta de que funcionaban muy bien juntas, al final todo formaba parte del mismo universo y es precisamente ese diálogo entre las series y sus elementos comunes el que articula la exposición.

     

     

    Expone Fernando Martín Godoy 

    Construction time again: Mountain cube. 2016
    Collage sobre papel, 29 x 23 cm.

     

     

    ¿Qué puntos de convergencia y diferenciación hay entre las obras que va a exponer y las anteriores?

    Supongo que hay de las dos cosas. Con los años me he dado cuenta de que mi trabajo va cambiando muy poco a poco, casi de manera natural, sin que yo pueda poner mucho empeño en ello o en lo contrario. Igual que va cambiando tu aspecto físico sin que te des mucha cuenta y un día te das un susto al mirarte en el espejo o al verte en una foto. Al mismo tiempo, no me gusta nada la idea de evolución o trayectoria coherente en la obra de un artista como premisa, no me resulta creíble y además siempre me parece que se convierte en una jaula cuando el artista está pendiente de ello. Uno es artista, entre otras cosas, para sentirse libre. Me gusta más la idea de movimientos cíclicos. En mi caso, me sientan bien los pequeños cambios de técnica o de disciplina. Hace algo más de un año empecé a hacer collage, tras encontrar en una tienda de segunda mano un libro antiguo fantástico con fotos de catedrales góticas. Siempre me ha gustado mucho el collage y últimamente me rondaba la cabeza, y ese fue el punto de partida. No lo hacía casi desde que era pequeño y afortunadamente me ha dado por recuperar algunas técnicas de infancia. Esto conecta de nuevo con el tema de la evolución. A menudo pienso que con la profesionalización del arte se pierden libertades porque a veces los artistas queremos que todo lo que hacemos tenga un sentido y una cierta continuidad técnica, estilística o discursiva. Sin embargo, tras años de tomar algunos riesgos (y que no me haya pasado nada malo) creo que la continuidad y la coherencia están en otro sitio y acaban saliendo solas.

    A partir de ese primer collage han surgido varias series en las que me puedo permitir hacer algo que tiene mucho que ver con mis otros trabajos pero con un material y una técnica muy distintos. Lo mejor es lo que disfruto en el taller al hacerlos y el proceso de búsqueda de materiales por mercadillos y tiendas de segunda mano. En la exposición se pueden ver piezas de esta serie, Infinite Cathedrals, y también de Construction time again, paisajes con intervenciones geométricas. También hay dos nuevas series de tinta china, Prelude y Memoria marina, en las que he ido desarrollando nuevos juegos extrayendo la geometría presente en el mundo que me rodea. Y dos pinturas (The landscape is changing I y II) que establecen una cierta continuidad con mis series anteriores, pero que actúan de conexión con los collages más geométricos. En general, podría ser una exposición algo más luminosa que mis proyectos anteriores. En Aventuras poligonales están presentes muchos de los elementos que me interesan desde hace tiempo: la arquitectura, el paisaje intervenido, una geometría intuitiva, una especie de rigor y un cierto misterio a la hora de organizar los elementos que componen las obras, juegos entre la realidad y la ficción y una gama cromática muy limitada, muy cercana al blanco y negro o inmersa en él.

     

    Expone Fernando Martín Godoy 

    Construction time again: Mountain pyramid. 2016
    Collage sobre papel, Ø10 cm.

     

     

    ¿Qué proyectos tiene programados para el próximo año?

    Estoy con los últimos preparativos de mi próxima exposición individual, Números primos, que será el 21 de octubre en el espacio MAG, en Elche. En este caso sí es un proyecto específico pensado para ese espacio, que es muy peculiar: la pared principal mide 7 metros de alto por 18 de ancho. Va a ser una instalación grande de piezas en tinta china sobre papel, retratos grandes que construyen mi árbol genealógico, pero realizados a partir de fotos apócrifas, es decir, de gente que en realidad no son mis familiares, en la línea de otros proyectos recientes pero con una escala mucho mayor. Y por lo demás, proyectos en Zaragoza, en Londres y en el norte de Francia, de esos de los que todavía no se puede contar mucho.

     

     

    Expone Fernando Martín Godoy

    The landscape is changing I. 2016
    Acrílico sobre lienzo, 50 x 50 cm.

     

     

    ¿Considera que hay buenas colecciones privadas en nuestro país?

    La colección más pequeña es una buena colección. Creo que en España hay muy buenas colecciones de arte y coleccionistas apasionados, muy a pesar del entorno, que cada vez lo favorece menos. Por supuesto que habrá colecciones malísimas, sin rumbo, sin gusto o sin criterio, pero tal y como está el patio me parece totalmente loable que alguien se gaste el dinero en obras de arte. Si comparamos con otros países, el panorama español es desolador, por la falta de apoyos, de facilidades fiscales e incluso de repercusión e implicación social. Yo tengo la sensación de que el mundo de la cultura resiste gracias a la enorme entrega de poca gente en todos los estamentos que considera que es esencial para la vida inteligente y que tiene que luchar incluso contra los poderes políticos, que son precisamente los que deberían proteger y promover las expresiones culturales porque son, básicamente, la esencia de la humanidad, o de su mejor lado. En nuestro país, salvo contadas excepciones, partimos de una tradición de protección de las artes en general muy pobre en comparación con otros países del mundo, algunos mucho más pequeños y menos ricos que España. La crisis y las diferentes malas gestiones del ámbito cultural lo han puesto más difícil, si cabe, empezando desde abajo, por el sistema educativo. Los políticos, en líneas generales, no han sabido valorar al sector ni siquiera por su potencial económico (que es más bien una realidad), que uno pensaría que es su vara de medir las cosas. No me cabe en la cabeza cómo alguien que se erige como defensor de los intereses patrios es capaz de prescindir de la cultura e incluso despreciarla, como si la cultura o el arte pudieran ser enemigos de alguien que no sea un talibán. A menudo los artistas nos sentimos en una especie de resistencia hacia no se sabe quién y que está luchando no se sabe muy bien por qué, en lugar de simplemente trabajar. Los apoyos externos son fundamentales. A los coleccionistas, y a los mecenas de la cultura: la música, la danza, las artes escénicas, el cine, la literatura, la arquitectura, todas las artes y las letras; que son las expresiones que conforman a un pueblo y lo que le une y le distingue (para bien) de los otros, habría que protegerlos y premiarlos, más cuando el gobierno cada vez cumple menos esta función. El coleccionista de arte contemporáneo es, al fin y al cabo, el que permite que el sistema siga vivo y se mantengan unos mínimos niveles de profesionalización de la profesión. Con respecto a mi propia experiencia, es una maravilla comprobar cómo algunos se toman el coleccionar arte con tanta pasión y tanta energía, cómo siguen y defienden a un artista, cómo contagian ese interés a su entorno.

     

     

    Expone Fernando Martín Godoy
    (Fotografía: Fernando Marín)

     

    Entrevista realizada a Fernando Martín Godoy por Javier Martín en septiembre de 2016.

    Imágenes gentileza del artista.

    Agradecemos la gentileza de las imágenes a los fotógrafos Fernando Marín y Alberto del Castillo.

     

     

     

    © Javier B. Martín. Todos los derechos reservados.
    Free Joomla! templates by Engine Templates